CHAU...ADIOS A LA LIBERTAD EN BLOG

ESTE ES MI NUEVO SITIO,(todavía en construcción),AL CUAL ME TRANSLADO,
CUANDO BLOGGER APLIQUE CENSURA. GRACIAS.

MIENTRAS PUEDA SEGUIRE EN ESTE BLOG

jueves, 28 de julio de 2011

Ceres y Vesta interactúan con la Tierra y pueden alterar su órbita.-


(EUROPA PRESS) -


La revista Astronomy & Astrophysics ha publicado simulaciones numéricas de la evolución a largo plazo de las órbitas de los planetas menores Ceres y Vesta, que son los cuerpos más grandes del cinturón de asteroides, entre Marte y Júpiter.

Ceres es 6.000 veces menos masivo que la Tierra y casi 80 veces menos masiva que nuestra Luna. Vesta es casi cuatro veces menos masivo que Ceres.

Siempre se ha creido que la órbita de estos dos cuerpos menores se mantenía pacíficamente en los límites del cinturón de asteroides. Pero cabe la posibilidad de que afecten a sus vecinos grandes y, en particular, a la Tierra, de una manera que no se había previsto. Asi se muestra en nuevos cálculos astronómicos realizados por Jacques Laskar, del Observatorio de París, y sus colegas.

Aunque pequeños, Ceres y Vesta gravitacionalmente interactúan entre sí y con los otros planetas del Sistema Solar. Debido a estas interacciones, están continuamente sometidos a leves empujes dentro y fuera de su órbita inicial. Los cálculos muestran que, después de algún tiempo, estos efectos no se promedian. En consecuencia, estos objetos tienden a salir de sus órbitas iniciales y, más importante aún, sus órbitas son caóticas, lo que significa que no podemos predecir sus posiciones.

Los dos megasteroides también tienen una significativa probabilidad de impactar entre sí, estimada en un 0,2% por cada mil millones de años. Por último, pero no menos importante, Ceres y Vesta gravitacionalmente interactúan con la Tierra, cuya órbita también se convierte en impredecible después de sólo 60 millones de años. Esto significa que la excentricidad de la Tierra, que afecta a las grandes variaciones climáticas en su superficie, no se remonta a más de 60 millones de años. Este es, de hecho, una mala noticia para los estudios paleoclimáticos, que quedan cuestionados.

Este descubrimiento inesperado se produce en un momento en que ambos objetos son los objetivos de la misión Dawn de la NASA. La sonda Dawn llega estos días a la órbita de Vesta y el año próximo partirá hacia su encuentro con Ceres, previsto para febrero de 2015.
GRUPO GABIE